Trabajamos con la ciudadanía, las entidades y los recursos técnicos del municipio para construir juntos respuestas a lo que Totana necesita.
En 2022, se inició el desarrollo del Diagnóstico Local Participativo (DLP, en adelante). Este fue un proceso de estudio y análisis de la población de Totana en el que se trató de conocer las inquietudes, necesidades y expectativas de la ciudadanía, poniendo en valor las fortalezas y potencialidades en la vida de los barrios y pedanías del municipio.
Con este DLP se pretendió promover la creación de espacios de reflexión y conocimiento compartido para promover el encuentro de personas de las distintas culturas, orígenes y sensibilidades que habitan en Totana; al fin y al cabo, espacios de relación que favorezcan la convivencia y la inclusión social.
Para ello, se llevaron a cabo Jornadas Ciudadanas, Asambleas de Barrio, Entrevistas a participantes clave y técnicos en la materia o Núcleos de Intervención Participativa, entre otras actividades y metodologías que tenían el foco común en el análisis social de la realidad del municipio.
Estos primeros pasos de análisis e investigación compartidas fueron la semilla para la construcción de un Proceso Comunitario en Totana.
Con este DLP se pretendió promover la creación de espacios de reflexión y conocimiento compartido para promover el encuentro de personas de las distintas culturas, orígenes y sensibilidades que habitan en Totana; al fin y al cabo, espacios de relación que favorezcan la convivencia y la inclusión social.
Cuando hablamos de Proceso Comunitario, nos referimos a la construcción de relaciones que promuevan la convivencia entre culturas, la inclusión social de personas y colectivos vulnerables y la participación en Totana. Estos nexos tienen el objetivo principal de mejorar la calidad de vida de vecinas y vecinos que cohabitan en el municipio de Totana.
Todo proceso comunitario se genera a partir del interés, la voluntad, la generosidad, la responsabilidad, el compromiso y la implicación de la ciudadanía, el gobierno local y todo el entramado de entidades y empresas que conviven en una misma ciudad, con el fin de intentar transformarla y mejorarla en todos los ámbitos de la vida: el educativo, el social, el cultural, el de la salud, el económico, el laboral, el residencial, el medioambiental, etc.
El elemento clave para generar, y mantener de manera sostenible, este tipo de procesos es la participación, implicando a la propia ciudadanía no organizada en la toma de decisiones políticas y en el desarrollo de acciones de participación directa.
Con el desarrollo de este Proceso Comunitario tratamos de crear una estructura de participación ciudadana con carácter estable y sostenible que implique a todos los actores del territorio.
Llevar a cabo una priorización y planificación de las líneas estratégicas (educación, salud, vivienda, empleo, etc) para elaborar un Plan de Participación para la Inclusión Social.
Promover, a lo largo de todo el proceso y de manera progresiva, la participación de la ciudadanía, entidades sociales, Administración, empresariado y medios de comunicación, así como consolidar y afianzar la creación de espacios de convivencia.
Desarrollar acciones formativas para promover un proceso de participación activa.
Impulsar el trabajo en red y la creación de ecosistemas colaborativos que involucren acciones, servicios y recursos desarrollados en el municipio.
Sistematizar documentalmente todo el proceso para evaluar la transferibilidad del mismo como experiencia, así como identificar nuevas experiencias de buenas prácticas.
Reforzar la comunicación y la máxima difusión al proceso y permita el acceso al derecho de información.
Bajo el paraguas de una metodología participativa se incorporan técnicas y dinámicas de investigación que facilitan la participación e implicación de personas e identidades, administraciones públicas, entidades sociales, medios de comunicación y empresas de Totana.
Para arrancar este Proceso Comunitario, retomamos las conclusiones del Diagnóstico Local Participativo, realizado en el año 2022, para actualizar el análisis que se hizo en su momento, tanto de las necesidades como de los aspectos positivos y fortalezas de la realidad del municipio y sus barrios y pedanías. Todo ello, mediante una mirada inclusiva que incorpore la perspectiva de género y la diversidad funcional, así como una mirada intergeneracional e intercultural, que incorpore la diversidad entre personas de diferentes edades, culturas y orígenes.
Para ello, se conforma un equipo de profesionales del trabajo social, educación social, sociología, comunicación y periodismo, que queda adscrito al Centro de Servicios Sociales del Ayuntamiento de Totana.

El Proceso Comunitario se desarrolla bajo el marco metodológico de la Investigación Acción Participativa (IAP, en adelante). Esta metodología, de carácter cualitativo, provee un marco para la superación de desigualdades y obtención de fuerzas a través de la acción colectiva.
La IAP es una metodología que promueve el empoderamiento y emancipación de la ciudadanía a través de la toma de decisiones en los asuntos que atañen a la comunidad, haciendo del proceso una herramienta para la participación, la promoción y defensa de los Derechos Humanos y la lucha contra las desigualdades.

Symington (2004) habla de la interseccionalidad como herramienta analítica para estudiar, entender y responder a las maneras en que el género se cruza con otras identidades y cómo estos cruces contribuyen a experiencias únicas de opresión y privilegio.
La incorporación de una mirada interseccional atiende a la multiplicidad de identidades entrecruzadas que puedan estar presentes en la ciudadanía, a través de la perspectiva de género, la diversidad funcional, la visión intergeneracional e intercultural en el desarrollo de acciones a lo largo de todo el proceso.

En el desarrollo del Proceso Comunitario de Totana, se incorpora la perspectiva de Fernández, Jiménez, Martínez y Rojo (2020) sobre las dimensiones de la inclusión social en el análisis de las fortalezas y oportunidades de la población, atendiendo a conocimientos, capacidades, actitudes, experiencia y acceso a recursos. Del mismo modo, se incorpora la perspectiva de Subirats, Gomà y Brugué (2004) sobre el análisis de las demandas y necesidades de la población atendiendo a las diferentes dimensiones o ámbitos en que se manifiesta la exclusión social: ámbito económico, el laboral, el formativo, el sociosanitario, de la vivienda, el relacional, el político y el contexto espacial.
Estas dimensiones se entrecruzan, se interconectan y se condicionan mutuamente en un todo holístico, por lo que conocer estas dimensiones facilitará la identificación y el conocimiento de fortalezas, oportunidades, necesidades y demandas de la población para actuar sobre ellas.
Las dimensiones que estructuran este análisis se plantean desde el inicio de este Proceso Comunitario (relacional, residencial, laboral, educativa, cultural, económica, salud, político-participativa y jurídico-administrativa), y han servido para establecer las líneas estratégicas de acción del propio del proceso.
Para el desarrollo de este Proceso Comunitario se conforma una estructura funcional basada en la participación social, el compromiso transformador, la multilateralidad, la organización colectiva y el trabajo colaborativo y en red que procura la armonización del máximo número de actores y recursos.
Dicha estructura se constituye como una estrategia de trabajo que da cobertura práctica, efectiva y sostenible a la participación y se subdivide en una estructura base, una estructura de carácter territorial y una estructura de carácter sectorial.
Se trata de la parte de estructura participativa de carácter básico y la conforman el Equipo del Proceso Comunitario de Totana (en adelante, EPCT), el Equipo Promotor y el Grupo de Acción Local (GAL).
Esta parte de la estructura está formada por órganos de participación con representación de diversas áreas del Ayuntamiento de Totana, entidades sociales y otras entidades públicas que trabajan con colectivos en situación exclusión, de riesgo de exclusión o vulnerabilidad. Forman parte de esta estructura las diferentes mesas o Comisiones de Trabajo de educación, salud comunitaria, inclusión, empleo, vivienda e interculturalidad, que quedan adscritas al GAL.
Esta parte de la estructura está formada por órganos en los que existe una representación de la ciudadanía, en general, de los barrios y pedanías, a través de las Asambleas Ciudadanas y el Pleno Joven como espacios de convivencia y diálogo.
Contamos y destacamos la colaboración técnica del Observatorio de la Inclusión Social de la Universidad de Murcia como entidad que, junto con el equipo técnico de la Dirección General de Servicios Sociales, Tercer Sector y Gestión de la Diversidad, llevarán a cabo el seguimiento, el acompañamiento técnico y la observación externa del desarrollo del proceso.
Desde el Proceso Comunitario de Totana se combina una fase de análisis, basada en las conclusiones del Diagnóstico Local Participativo realizado en el año 2022, con el desarrollo de acciones participativas abiertas a la ciudadanía. Estas acciones previstas tienen por objeto materializar propuestas de cambio para la mejora del municipio.

Juegan un papel fundamental las asambleas ciudadanas que se desarrollan en los barrios y pedanías del municipio de Totana, a través de las Meriendas con Color a Barrio.
Se trata de encuentros abiertos a la ciudadanía en 13 barrios y pedanías que invitan a la reflexión y que tratan de dar voz a vecinas y vecinos del territorio, a través del análisis de la situación de cada barrio y pedanía, proponiendo soluciones corresponsables y reforzando la cohesión social.
Para promover una participación plural y activa, sobre todo desde una perspectiva interseccional, se incorporan distintos servicios complementarios que aseguren una participación inclusiva y diversa de las vecinas y vecinos. Para ello, se incorporan servicios de conciliación para facilitar la participación de personas adultas con menores a su cargo. Además, de servicios de traducción e interpretación de lengua de signos y otros idiomas como árabe, francés e inglés.
De estos encuentros vecinales, podemos destacar la implicación de asociaciones vecinales, de alcaldes o alcaldesas de pedanías y, por supuesto, de vecinas y vecinos de Totana. Además, de la participación de los distintos grupos políticos presentes en el pleno municipal del Ayuntamiento. Estos concejales y concejalas, acuden a las asambleas ciudadanas como meros escuchantes, sin intervenir en el desarrollo de las mismas y escuchando activamente las aportaciones realizadas por vecinas y vecinos de las diferentes zonas del municipio.

Para que la participación técnica sea operativa, se conforman distintas mesas o Comisiones de Trabajo que emanan del propio Grupo de Acción Local (en adelante, GAL).
El GAL, por su carácter representativo, cuenta entre sus componentes con la representación de todos los actores del proceso (ciudadanía, Administración Pública, medios de comunicación, empresariado y entidades sociales). Entre sus funciones, trata de impulsar y promocionar el trabajo en red, la coordinación de acciones y la toma de decisiones, para ello distintas entidades sociales, empresariales, medios de comunicación, etc, intervienen y suscriben el Acuerdo de Colaboración para la constitución del mismo.
Del mismo modo, por su carácter participativo y sectorial, se conforman órganos de participación a través de mesas o comisiones de trabajo. Estas comisiones de trabajo específicas son órganos participativos de carácter técnico y sectorial dentro del GAL, en los que queda garantizada la representatividad y diversidad entre los actores.
Un total de 6 mesas de trabajo abordan el desarrollo de acciones planificadas sobre materias diferentes: educación, salud comunitaria, inclusión, empleo, vivienda e interculturalidad. Quienes participan en estas comisiones son personas especialistas y estrechamente vinculadas al ámbito que se trata, lo que favorece el intercambio de conocimientos técnicos e impresiones sobre la situación de las diferentes áreas.

El Pleno Joven busca fomentar la participación activa de niños, niñas y adolescentes de 5º y 6º de primaria y secundaria, provenientes de los distintos Centros Educativos de Totana. Este espacio, permite aportar ideas y soluciones a problemáticas educativas y comunitarias, promoviendo así un ambiente inclusivo y colaborativo donde todos puedan contribuir en la mejora del centro educativo.
Para el desarrollo de esta acción colectiva se invita a participar al alumnado en una serie de dinámicas que promueven la reflexión sobre actuaciones corresponsables y compromisos adquiridos en el desarrollo de propuestas para la mejora de los centros educativos, y Totana en general. El desarrollo de estas dinámicas de reflexión y análisis se inserta dentro de los parámetros de la democracia participativa, contribuyendo a crear una sociedad más democrática e inclusiva a partir del consenso en el aula. Para ello, se incorpora la elección de representantes de clase y de centro como mecanismo de participación y representación, culminando con la preparación y celebración final del Pleno Joven.
Con carácter permanente, se realiza un mapeo de entidades, recursos y espacios como herramienta visual que identifica y ubica los recursos disponibles en el territorio. Se trata de un mapa web de recursos comunitarios que busca identificar, categorizar y visibilizar los activos de los barrios y pedanías del municipio de Totana mediante herramientas digitales.